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Cada vez que oigo hablar de la palabra talento en internet o en la red siento que muere un gatito…

Se nos llena la boca, escribimos y escribimos sobre todo lo relacionado a la búsqueda de talento, de atracción de talento y (según mi criterio) de la mal llamada retención del talento sin pensar en lo realmente importante y es que no podemos perder de vista que:

HOY ES EL VERDADERO TALENTO ES QUIEN ELIGE CON QUIEN TRABAJA Y CON QUIEN NO… ES EL TALENTO QUIEN DECIDE Y NO LA EMPRESA. QUIEN NO SEA CONSCIENTE DE ELLO LO TIENE DIFÍCIL PARA NO ACABAR CON UN EQUIPO MEDIOCRE.

Primer paso, cambiar la mentalidad sobre verdades que parecen absolutas y que en verdad están ya obsoletas. Como por ejemplo:

  • Que buscar talento no es poner ofertas de empleo, el verdadero talento no las lee.
  • Que atraer talento no es “vender motos” y tener un Employer Branding comprado y sonoro, el verdadero talento está bastante por encima del ruido, un ruido que no le seduce como pensamos, están por otras cosas creedme.
  • Que no podemos retener a nadie… Que al verdadero talento hay que enamorarlo por proyecto, esto no va a ir de más o menos dinero, sino de lo que crea que va a avanzar, crecer y sobretodo de lo que va a disfrutar del camino.

Segundo paso, ser consciente de qué huye el talento:

  • De marcas tocadas por la mala reputación y el ruido mediático, no quieren vincular su marca de talento a la falta de ética porque saben que sus valores deben prevalecer por encima de todo, son plenamente conscientes de son rentables y no los van a sacrificar por nadie.
  • De marcas vacías y anodinas sin una propuesta de valor clara en el mercado.
  • De trabajar para la creación de un producto o servicio por el que sienta pasión y vocación, el verdadero talento no vende su alma ni su “saber hacer” porque sabe lo que vale y decide.
  • De marcas que no sean socialmente responsables, capaces de promover cambios en el mundo con el fin de sentir que trabaja por y para algo que realmente vale la pena.
  • De ambientes laborales tóxicos, faltos de un liderazgo transformador, sin rutas claras de crecimiento.
  • De empresas con un alto nivel de rotación, esas que fichan estrellas a las que no están dispuestos dejar brillar.
  • De empresas ostracistas, de bunkers donde la información es poder donde la conexión y exposición de sus marcas en las redes un pecado mortal.
  • De empresas que ahogan bajo un organigrama férreo las ideas, la creatividad y la innovación.
  • De descripciones de puestos de trabajo cerradas, al talento hay que invitarle a que las escriba de su puño y letra.
  • De empresas tristes, opacas, dinosáuricas donde se premia más la presencia física en una mesa que la consecución del resultado.
  • De empresas de las que no hay nada en los medios sociales, sin historia en la red, sin CEOS y trabajadores en el mundo digital con una presencia y una historia.

Pero, ¿Qué preguntas se hace el verdadero talento?

Las preguntas a las que te tendrás que responder ante un proceso de selección como empresa no van a ser fáciles.

Así te pregunten, sabrás si el talento es verdadero talento… Sin preguntas como estas no hay paraíso.

El verdadero talento primero escuchará, sé contundente, honesto y claro en tu discurso tanto en lo bueno que puedes ofrecerle como en lo no tan bueno. Sin transparencia desde el minuto cero las cosas no ocurren con estos perfiles.

Observará, tomará notas y estará preparando su propia batería de preguntas que no serán las habituales que suelen hacerte.

Esperará a que le des paso, sabe que es más importante escuchar antes para saber en dónde hacer hincapié después.

Se asegurará repreguntando, con el fin de confirmar de tu discurso inicial.

Te dará su opinión, te manifestará su agrado o discrepancia sin titubear, recuerda siempre que él/ella sabe lo que vale en el mercado.

Te preguntará lo habitual primero, sobre el producto o servicio; la organización, los equipos, el management, la evolución futura de la compañía, en qué se está trabajando….

Y llegará el momento en el que te pondrá a prueba de verdad y estas serán algunas de sus preguntas, si te hace estas cuatro lucha por él/ella:

  • ¿Cuál va a ser mi área de influencia dentro de la organización? Ojo al dato: Va a querer saber si van a haber frenos a su área de actuación, si la transversabilidad es real, si va a tener campo para moverse, equipos multidisciplinares con los que comunicarse, colaborar, cooperar y ”co-crear”.  Sabe que sólo así podrá llevar sus objetivos y proyectos a realidades de una forma efectiva.
  • ¿Qué hace la compañía para mantenerse en estado beta permanente? Te preguntará cuales son los mecanismos que se establecen para seguir formándose, la respuesta jamás debe ser “Hacemos unos planes de formación anuales que….” Lo que quiere oír es que la compañía tienen una alta sensibilidad a las necesidades que surgen en cada proyecto, que no se imparten formaciones convencionales “pa tol mundo” sino individualizadas que se convierte en un sherpa con una mochila llena de oportunidades de formaciones necesarias y que podrá optar a todo aquello que se considere necesario para llevar el objetivo marcado al éxito”. Son personas que lideran su aprendizaje y que han tomado sus riendas hace mucho tiempo, no lo olvides nunca.
  • Te preguntará qué medios existen para estar informado; cuáles son las fuentes, como se comunica de forma interna… Si no es una empresa que apuesta por la comunicación social e inmediata (Redes Sociales Corporativas Internas), con feedback permanente, con respuestas en tiempo real, con un entorno común donde conversar, trabajar los proyectos y compartir te dirá que no puede trabajar así… El talento no espera, el talento crece cada día. Necesita formar parte de las comunidades internas, necesita aportar, innovar, dejar volar su creatividad… Necesita contestarse al final del día si lo que ha hecho ha servido para algo, y si pasan días sin que esto ocurra se irá y créeme cuando te digo que ni un salario bruto anual de infarto, ni otro tipo de bienes sociales que pueda tener le harán mirar hacia otro lado. Jamás se sacrificará, sabe que la mediocridad es mala compañera de viaje.
  • Si tiene una huella digital potente te preguntará el tipo de vinculación que espera la marca con su propia marca personal. Si su talento e influencia digital es alta prepárate a que inicialmente tenga reticencias a vincularla con la empresa, sabe que existe una delgada línea que debe gestionar y esto solo sucederá en el tiempo cuando la confianza y el compromiso nazca entre ambas partes. Sabe lo que vale su marca, tendrás que desarrollar una política retributiva flexible de acompañamiento para compensar esto o no se pondrá al servicio de la organización. Todo vale la pena, cambia tu mentalidad y sé plenamente consciente de que necesitas a verdaderos embajadores de marca.

RECUERDA… TU VERDADERO RETO SI BUSCAS TALENTO, ES TENER EL VERDADERO TALENTO PARA DETECTARLO.

EL MUNDO CAMBIA, LAS NECESIDADES TAMBIÉN, ES MOMENTO DE VERLO TODO DESDE UNA NUEVA PERSPECTIVA.

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